jueves, 11 de diciembre de 2008

Mòdulo I. "Mi confrontaciòn con la docencia"

Mi confrontación con la docencia

Mi sueño era estudiar una ingeniería, por eso tomé el bachillerato físico-matemático, pero como tengo un hermano un año menor que yo, mi papá no iba a poder con los gastos al siguiente año con los dos, entonces me dijo que para lo único que tenía era para darme una carrera de maestro en la Normal Superior e Tampico, Tams. Y en cursos de verano para poder repartir los gastos. La vida es única y hermosa si nosotros nos lo proponemos, no hay que ver solo lo malo, sino ver lo bueno y tratar de salir adelante.

La carrera que tenía que escoger debía ser algo que en realidad me gustará ya que pensaba dedicar el resto de mi vida a ella si fuese a trabajar y además tenía que ser algo en lo que el campo de trabajo sea amplio.

Así que tomé la decisión de estudiar para maestra de matemáticas, pues me encantaban y además es una de las materias que más horas frente a grupo hay.
En mi tiempo de estudiante vacilaba a mi maestro de matemáticas, era muy preguntona y ponía mucha atención pues a eso me iba a dedicar, incluso le decía al maestro que se preparara psicológicamente porque yo pensaba quitarle el trabajo, jaja.

Entré a la Normal Superior del Sur de Tamaulipas en cursos de verano (6años), al terminar el quinto año, ¿Qué creen?. . Que me visita mi maestro de bachillerato a mi casa y fue a ofrecerme trabajo, pues a él lo habían ascendido de director y necesitaba quien cubriera sus horas, claro, me dio pocas y la verdad estoy muy agradecido con él por que me dio su apoyo incondicional y confió en mí, me explicaba en algunos temas y poco a poco con mi buen desempeño me fueron aumentando las horas. Como dá vueltas la vida ¿verdad?

Entré a trabajar a los 21 años. Por un lado, lograba ganarme la confianza de mis alumnos por que yo aparentaba menos edad y se sentían más en confianza, pero por otro lado, un grupo donde la mayoría eran mujeres, eran muy groseras y pocas respetuosas para conmigo, créanme que ahí fié donde pensé que no había sido una buena opción trabajar, pero poco a poco fui adaptándome, pero batallé mucho, con decirles que antes de dar una clase, ésta ya la había expuesto a mis papás y me tomaba el tiempo de exposición (que días).

En los años que tengo de maestra, estoy muy a gusto con mi profesión, a lo mejor al lado de otros trabajo económicamente es bajo, pero la gratitud que demuestran los alumnos, su cara de felicidad cuando le entendieron a un tema, a un ejercicio no se compara con nada, mi gran satisfacción es cuando vemos a nuestros alumnos ya realizados profesionalmente, como personas adultas responsables y padres de familia es algo muy bonito.

Una de mis insatisfacciones es cuando vemos que un alumno de buen nivel académico, que le hecha ganas, ya no tiene la posibilidad de seguir estudiando, o cuando se adelantan y se dejan llevar por sus emociones y truncan su carrera por un embarazo no deseado, realmente es triste.
Sin embargo, a pesar de todos los alti bajo de mi profesión, no la cambiará por ningún otro trabajo.

Mayra Lizette Alcalá Valdez
Ebano, S.L.P.

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